Te entiendo

 


Te entiendo amada,

No hace falta que llores más,

La lluvia mojando mis pies,

Tu viviendo en un mundo de amor.

 

Reconozco que soy el culpable,

Mantengo nuestros sueños secuestrados,

El miedo de tenerte nuevamente de frente,

Y esa sensación de ansiedad.

 

El brillo de tus ojos,

Las enormes ganas de besarte,

El hermoso recuerdo en la vieja habana,

Te entiendo amada.

 

Amada, no fui lo que esperabas,

Fui el mayor fracaso en tu vida,

La historia nuestra será sepultada,

El mar solo podrá acariciar mi alma.

 

Tu recuerdo siempre estará frente a mí,

Te entiendo amada,

Ya no seré el amor de tu vida.

 

Las mentiras te dañaron,

Yo tratando de remediarlas con frases vacías,

Te entiendo amada,

No fui lo que esperabas.






 

Lo siento, no fue un buen día.
 
Sabes, cuando veo que todos me dan la espalda, incluso los que no deberían hacerlo, me acuerdo de ti, cuándo me despertabas en las mañanas para ir a la escuela, cuándo me preparabas el desayuno, cuándo por las tardes me hacías mi sopa favorita; te recuerdo sentada en tu mecedora, ese olor de tranquilidad, tú voz que calmaba mis angustias y mis pesadillas; hoy nada es igual, los que no deberían darme la espalda lo hacen, hablan de mí y no bien; siempre llega ese sentimiento de culpa, de no haberte besado, de no haberte abrazado antes de tu partida, me siento solo; me canse de no dar explicaciones, de callarme los sueños, los planes, los proyectos, ya me hice viejo, el tiempo ha caminado y yo no me di cuenta; he traicionado, también he hablado mal de todos, he preferido traicionarme antes que enfrentarlos, enfrentar la verdad misma; hoy fue un día como siempre, de voces extrañas, de ansiedad, miedos, derrotas y no de éxitos, lo siento, esto fue lo que queda de mí y no lo que dejaste antes de partir.
 
Gracias Peya.
 
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